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El Valle de México desde el cerro de Santa Isabel (1877)
José María Velasco nos sube a un cerro —el de Santa Isabel, su miradero de toda la vida— y nos deja ahí, de pie, con el viento de la altura en la cara y el país entero desplegado a los pies. La composición está construida como una revelación en tres tiempos. Primero, el primer plano:…
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Retrato de Mulata, de Felipe Santiago Gutiérrez
En el siglo XIX hispanoamericano, el retrato al óleo era un territorio celosamente custodiado por el poder. Reservado casi de manera exclusiva a patricios ilustres, prelados austeros, damas de la alta sociedad y héroes de las todavía recientes guerras de Independencia, el lienzo funcionaba como un espejo donde la élite legitimaba su dominio. Necesitaban de…
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Retrato de Doña Isabel de Porcel, Francisco de Goya
La joven granadina—tradicionalmente identificada como doña Isabel de Porcel— no nos mira. Su cabeza se vuelve en tres cuartos, sus ojos oscuros se clavan en algo que ocurre fuera del lienzo, y en esa simple desviación se decide toda la pintura. Hacia 1805, en la antesala del cataclismo histórico que muy pronto partiría a España…
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“Horizontes”, obra de Francisco Antonio Cano (1913)
A primera vista a muchos les podría parecer incluso simple, pero quien logre captar el fondo, debería estar más que conmovido. Después de todo es el punto donde todo comenzó. Esta pintura no empieza por un rostro ni por un paisaje: empieza por un dedo. Un brazo extendido, una mano tensa, un índice que corta…
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Dr Atl: El sol (1932)
Dr. Atl no pinta el sol que se ve: pinta el sol que se siente sobre la piel del altiplano, esa luz que en las alturas de México no cae, sino que pesa, que vibra, que graba. El cielo entero parece atravesado por una vibración solar. Arcos rojos y violetas lo cruzan de lado a…
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La Alameda Central en tiempos del Segundo Imperio
“La Alameda Central en tiempos del Segundo Imperio” es, en última instancia, un homenaje a la serenidad de la luz. Los imperios caen, las cortes se desmoronan y los hombres pasan como jinetes apresurados; pero los árboles de Velasco permanecen de pie, filtrando pacientemente el oro de la tarde sobre la tierra tibia de México.…



















