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Lotus Elise: el bastardo de aluminio que humilló a los millonarios
No tiene alfombrillas. No tiene dirección asistida. Entrar en él requiere la flexibilidad de un contorsionista y, si mides más de un metro ochenta, te verás ridículo. El Lotus Elise no fue diseñado para ser cómodo ni para impresionar en la puerta de un casino. Fue diseñado con un solo propósito oscuro: demostrar que la…
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La yerba mate: cómo preparar el mejor mate sin arruinar el ritual
Hay bebidas que se sirven. El mate no. El mate se arma, se inclina, se cuida. Se prepara como quien ordena un pequeño sistema de creencias: agua en su punto, yerba en pendiente, bombilla inmóvil y paciencia. Lo demás es ruido. Hay gente que cree que preparar mate consiste en echar yerba en un recipiente…
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Café: la bebida que organizó el mundo y nunca pidió las gracias
Antes del café, la mañana no tenía forma. Era simplemente el tiempo entre dormirse y estar despierto, un territorio sin estructura ni promesa. El café le dio forma a la mañana. Le dio forma a la conversación. Le dio forma a la revolución, al comercio, a la filosofía, a la literatura, a la jornada laboral,…
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El origen de la llave inglesa: la boca de hierro que enseñó al metal a obedecer
Antes de que existiera la llave inglesa, aflojar una tuerca podía parecer una discusión de taberna entre un martillo, un cincel y la paciencia humana. Luego llegó una herramienta de mandíbula móvil, nacida en plena Revolución Industrial, y el hierro dejó de resolverse a golpes para empezar a resolverse con precisión. La llave inglesa: la…
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El cuerpo en la cumbre: la leyenda de Muley Hacén
Tres mil cuatrocientos setenta y nueve metros sobre el nivel del mar. Roca, nieve, viento, silencio. El Mulhacén es la montaña más alta de la Península Ibérica, pero su nombre no viene de la geografía. Viene de un hombre. Viene de un rey. Viene de un padre traicionado que lo perdió todo y eligió, como…
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García Lorca y el fantasma del Comunismo
Federico García Lorca, una víctima después de muerto Hace tiempo, o tal vez fue anoche —porque aquí abajo, en la raíz oscura de la tierra, el tiempo es solo un reloj sin manecillas—, me senté con vosotros. Bajaba de la Mora hacia la Vega, buscando el fresco de los árboles, y me colé por la…



















